El cine de terror como autobiografía: revisitando Cromosoma 5

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Empecemos hablando de esta película señalando dos puntos llamativos básicos. A saberse:

 1)    El título local es extrañísimo. La película se conoce en la Argentina como Cromosoma 5 y en España como Cromosoma 3. El título real es The Brood, lo que quiere decir en castellano “La Prole”.  Esta no es, claro, la primera vez que se cambia un título, lo raro en este caso es que si La Prole obedece a una trama que justamente termina mostrando eso, Cromosoma 5 (o 3) es una forma de titular algo extraña a una película que nunca menciona cromosoma alguno.

 2)    Desde el punto de vista profesional en la filmografía de Cronenberg es su primera incursión en las producciones de presupuesto medio y alejadas del cine de bajo presupuesto de explotación. El film cuenta además con varios actores conocidos (como Oliver Reed y Samantha Eggar a la cabeza) y además de todo se trata de la primera película de DC con escenas virtuosas -tales como el diálogo inicial o el brutal asesinato de la maestra de escuela-.

Dicho todo esto pasemos a la película.

Estructurada prácticamente como un film slasher (1) Cromosoma 5 empieza con una secuencia de títulos que presenta al film y a los créditos del mismo con letras rojas y en un fondo negro. Mientras se leen los mismos se escucha una composición de Howard Shore rica en sonidos estridentes de violines y heredera directa de la partitura que Bernard Herrmann hiciera para Psicosis. De pronto la música se apaga abruptamente y lo que sigue es una escena marcada por los silencios incómodos. Allí nos encontramos a un personaje llamado Mike frente al Dr. Raglan. Ambos están sentados frente a frente en un escenario teatral. Mientras ellos hacen terapia, un público mayormente integrado por estudiantes de psicología asiste a la poco convencional forma de tratamiento de Raglan como si fuesen estudiantes de medicina contemplando una operación quirúrgica. En la sesión, Mike habla con un Dr. Raglan que se hace pasar por su supuestamente déspota padre. Raglan comienza a calificar a Mike de cobarde (“debería haberte puesto Michelle, porque eres como una niña” le dirá) mientras el otro, cada vez más enfurecido, trata de contener su ira y mantener una conversación de tono amable. La conversación va aumentando en tensión hasta que un Dr. Raglan cada vez más cruel termina por exigirle a Mike que le muestre su ira. Así es como el paciente se saca la camisa y le muestra al Dr. unos sarpullidos que le salen del cuerpo cuando se enoja.

Si uno observa bien, notará que esta escena forma dentro de la película un paralelo con otras dos posteriores. La primera de ellas se da a la mitad de Cromosoma 5, cuando una persona le muestra al protagonista de la película un raro tipo de cáncer que le sale del cuello. La segunda de ellas se da en el clímax final de la película, cuando la ex mujer del protagonista le muestra al mismo una suerte de placenta externa de donde le salen los hijos de su ira.

En los tres casos existe un orgullo raro por parte de los portadores de esa deformidad. Tanto el hombre con la soriasis, como el personaje con el cáncer, como la mujer con su placenta externa, muestran su anomalía no con vergüenza, sino como si estuvieran llevando una aberrante expresión artística en su cuerpo. En los tres casos además se lleva a una misma cuestión: la de que el cuerpo no es en verdad algo que podamos poseer sino un elemento aislado que puede (cuando quiere) tener una voluntad propia y revelarse contra nuestra voluntad.

Sí, claro, se me dirá que Cronenberg abordó esto muchas veces, que es uno de los temas más recurrentes de su filmografía, pero pocas veces ha hecho tan consciente el paralelo entre una fantasía y una realidad. Es decir, acá la monstruosidad que sale del cuerpo de Nola, salida evidentemente de un imaginario fantástico, no es otra cosa que una manifestación simbólica y en clave terrorífica de algo que se puede sufrir en la realidad.

Si uno toma además la raíz de la inspiración de Cronenberg se va a dar cuenta de por qué insiste con esta cuestión. De hecho es relativamente conocido (al menos para los conocedores de este cineasta) el aspecto autobiográfico de una película cuya fuente de inspiración fue el secuestro que la hija de Cronenberg sufrió a manos de su propia madre, cuando esta decidió llevar a vivir a la nena a un campamento de una secta. Es más, a tal punto quiso dejar asentado Cronenberg que este era un largometraje personal que el protagonista tiene el mismo peinado y hasta los mismos lentes que el realizador. Si Cromosoma 5 es una película tan desesperante es en buena parte también porque obedece a un período sumamente terrible de su propio realizador.

Es que en su escasa duración (poco más de hora y media) esta película se encarga de destrozar -y en algunos casos en apenas unas líneas de diálogo o un gesto de algún personaje- todo territorio en el cual podamos sentirnos seguros. En Cromosoma 5 la burocracia judicial impide a Frank Carveth el poder hacerle un juicio rápido y veloz al Dr. Raglan; una niña de rostro angelical puede ser la responsable de una vuelta de tuerca final en la que se muestra que el mal no ha sido (y posiblemente no será) eliminado; un asesinato feroz y cruel puede darse en medio de un jardín de infantes y seres que aparentan total tranquilidad pueden esconder en el fondo una ira enfermiza y finalmente destructiva. También hay otro elemento notablemente inestable en la película: el de la familia. Si bien Cronenberg nunca confió demasiado en esa institución (piénsese en la relación enfermiza de los hermanos Mantle de Pacto de Amor, la familia moralmente ambigua de Una Historia Violenta o directamente siniestra de Promesas del Este), en ninguna otra película de él fue tan desmedidamente destructiva como acá. Tanto Nola como su madre alcohólica Juliana terminan siendo fuertemente nocivos para los mismos. De hecho Nola trata, aun cuando sea inconscientemente, de matar a su hija y fueron los maltratos que Juliana perpetró en su hija cuando era niña los que provocaron su locura.

Justamente esta descripción de las mujeres en la película hizo que, en el momento de su estreno, algunos militantes feministas y de izquierda calificaran, nuevamente, al fin de misógino. Pero esto es tener una versión sumamente sesgada de la película. En primer lugar, porque es ridículo pensar que dos mujeres en la película pueden representar a todas, en segundo lugar porque en la película los hombres están bastante lejos de ser seres extraordinarios. Por el contrario, los mismos son tan nocivos como sus propias parejas. Barton, el padre de Nola, es un alcohólico que permanecía pasivo frente a los abusos que Juliana ejercía sobre su hija y hasta el propio protagonista Frank Carveth, tal y como veremos más adelante, está lejos de estar exento de toda culpa por todo lo que sucede. Incluso uno de los personajes más oscuros, ambiguos, y uno de los mayores causantes de toda la tragedia que se desata en la película es un hombre: el mencionado psicólogo Hal Raglan.

Raglan es el primer científico de Cronenberg que ocupa un tiempo un importante en pantalla. Esto no pasaba ni con el que originaba la orgía sexual en Escalofríos, ni con el doctor que accidentalmente terminaba generando la axila fálica en Rabia. Estos personajes -si bien eran claves en tanto generaban la tragedia de la película- no terminaban de conocerse demasiado. Raglan es -como luego lo sería Seth Brundle en La Mosca, o los gemelos Mantle en Pacto de Amor, o Vaughan en Crash-, un hombre de ciencia que va mostrando su personalidad y sus contradicciones a medida que avanza la historia. Por un lado es un científico de la mente y una de las primeras cosas que dicen de él es que es un genio. Probablemente lo sea siendo que Cronenberg no duda en poner una fotografía suya en una misma pared donde hay fotos de Freud, Lacan, R.D. Laing, Arnold Newman y Alberto Giaccometti. Raglan incluso tiene hasta paralelos con el brillante Seth Brundle ya que ambos personajes empiezan a tener un proyecto científico (la máquina teletransportadora en un caso, la psicoplasmosis en el otro) y terminan fascinándose con estudiar una deformidad. La diferencia es que si en La Mosca vemos efectivamente que la invención de la teletransportación funciona, nunca sabemos a ciencia cierta si la psicoplasmosis inventada por Raglan realmente tiene una utilidad. Lo que sí sabemos es que Raglan está dispuesto a cualquier cosa con tal de experimentar. Después de todo, al Dr. Hal no le va a importar recluir a Nola todo el tiempo posible sin darse cuenta de lo peligroso que eso puede ser y llega incluso a echar a todos sus otros pacientes dejando trunco su tratamiento para dedicarse pura y exclusivamente a la paciente con la placenta externa.

Sin embargo, sería un error calificar a Raglan de una persona esencialmente malvada. Esto se ve perfectamente llegando hacia el final de la película. Allí Hal se ofrece a rescatar a Candice mientras Frank calma a Nola. Este acto es de un heroísmo muy noble por parte del doctor, sobre todo porque bien podría optar él por ser el que vaya a calmar a Nola y no Frank Carveth (algo más lógico siendo que el Dr. es psicólogo y Frank es el padre de la niña). Ese acto valiente, sumado al posterior rescate que hace el Dr. de Candice, le da a Raglan una dimensión más humana, pero también le da a su genialidad y a su pasión y talento por la ciencia una dimensión de destrucción inconsciente. Por decirlo de una manera sencilla: el problema no es la maldad de Raglan, sino su peligrosa pasión por una ciencia a la que no puede controlar.

Menos evidente en su característica nociva e irresponsable es el protagonista Frank Carveth. Durante toda la película este alter ego de Cronenberg pareciera estar impedido de hacer las cosas bien o de reaccionar a tiempo y tomar las decisiones acertadas. Por empezar es una persona que, según sus propias palabras, se casó con Nola pensando que así podía curarla de su locura (algo, por lo menos, absurdo). También se lo muestra impedido de encontrar mecanismo legal alguno para proteger a su hija tanto sea de su madre como de los engendros de la ira. Incluso hacia el final, cuando tiene que procurar que su esposa no se enfurezca para que su hija no sea asesinada por los engendros, se ve imposibilitado de controlarse cuando ve la placenta externa y solo puede ahorcar a su ex-mujer cuando ella misma se lo pide. Frank incluso parece tener mucho de su ex-suegro en su imposibilidad de proteger lo que lo rodea y en su carácter torpe. No fueron pocos los críticos justamente que observaron en su momento cierto espíritu freudiano en esta idea de que Nola se haya casado con alguien tan parecido en carácter a su propio padre. Sin embargo el espíritu freudiano no solo se ve en esto sino también en la imposibilidad que tiene Nola de controlar a los engendros que vienen de su ira inconsciente. Como buena película freudiana, estos seres que vienen de esta figura mental extraña y poderosa actúan y no actúan al mismo tiempo según la voluntad de Nola. Lo hacen porque reflejan una ira feroz, terrible e imparable de Nola hacia las personas que la rodean (sea esta su madre, su padre, una pretendiente de Frank o hasta su propia hija) pero no lo hacen porque, a nivel racional, Nola no quiere hacerle daño a nadie.

Como si esto fuese poco los monstruos de la película van ganando en inteligencia. El primer ataque (a la madre de Nola) lo hace uno solo de esos engendros y de manera frontal. El segundo ataque (al padre de Nola), lo hace un solo engendro que sale escondido por debajo de la cama. El tercer ataque (a la maestra de jardín) ya encuentra a dos engendros que no solo se unen para atacar a la persona sino que tienen la inteligencia de hacerse pasar por alumnos de jardín de infantes. Incluso hay un momento en el que parece que estos engendros desarrollan un carácter propio. Se trata de la escena en la que un hijo de la ira de Nola ataca, sin ningún tipo de sentido que no sea el de su propia supervivencia, a Frank Carveth. Este ataque parece ser un equivalente mental de las deformaciones físicas de la película, algo que se sale de las reglas para desarrollar un comportamiento propio.

Nada es, en suma, confiable acá: ni las instituciones, ni las grandes mentes, ni la familia, ni nuestro cuerpo ni mente. Es en algún punto el reflejo de un terror personal y al mismo tiempo las bases de cualquier horror (qué es el miedo sino la expresión de una incertidumbre), pero también a su modo Cromosoma 5 es la película que mejor refleja aquella frase de Martin Scorsese que asegura que Cronenberg es a su modo el final del siglo XX, con su estado de decepción y temor permanente ante una cantidad enorme de cuestiones que sencillamente ya no son fiables. Podrá parecer extraño que todo esto surja en una película curiosamente muy armada desde un género, e influida tan claramente por el furor de las películas slasher post Noche de Brujas. Pero a veces la paradoja que dan los géneros es esa: el ser reflejo de una realidad personal (y a veces hasta social) envasada en un paquete claramente identificable, artificial y predecible. Lo supo Cronenberg acá como John Ford en Un Tiro en la Noche, Hitchcock en Vértigo y hasta Burton en El joven Manos de Tijeras. A veces finalmente es el propio relato, con sus estructuras fuertes, en lo que uno puede terminar confiando, aunque sea como forma de mostrar un discurso temeroso de todo.

(1)    El cine slasher es aquel estructurado sobre la figura de un asesino X (llámesele Jason, Freddy Krueger o Michael Myers) que va matando una serie de personas a lo largo de una película. Si bien en general estas películas tienen como víctimas a jóvenes y en general el tono es mucho menos solemne que en Cromosoma 5 (además de que acá los asesinos suelen ser muchos y no uno), es evidente que Cronenberg toma algo de esta estructura siendo que asienta el film en una serie de asesinatos misteriosos y un monstruo que, a su modo, termina por mostrarse aun vivo y a punto de resurgir minutos después de que pareciera exterminado.

Dato histórico y pregunta: Esta fue la primera película de Cronenberg en recibir una censura en algunas de sus imágenes por considerarse demasiado violentas, tema que después sería abordado por el cineasta en Videodromo. ¿Crees que un cineasta debería ponerse límites a la hora plantear imágenes violentas?

Videoconferencia de David Cronenberg: los inicios

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Bienvenidos todos a la primera clase de este curso abierto sobre David Cronenberg. Rompiendo con la tradición de empezar los cursos con material escrito hemos decidido hacerlo con una videoconferencia que explica los orígenes del cineasta y habla de sus primeras (y no muy conocidas) incursiones. La razón de esto es que la cantidad de información hubiera generado un texto demasiado largo y creemos que en este videoconferencia dividida en dos partes se puede dar la misma cantidad de datos de manera más rápida y amena.

Si clickean acá irán a una videoconferencia que habla de las generalidades de su cine y sus inicios (por otro lado, si ven la videoconferencia, van a entender  el porqué pusimos un dibujo de Nabokov).

Clickeando acá van a ir al análisis de Escalofríos y Rabia (foto arriba).

Por otro lado, para que nos vayamos conociendo (son más de 300 los inscriptos, cifra nada desdeñable), digan su película preferida de Cronenberg y la que menos les gusta. Si no vieron nada o casi nada también lo pueden decir.

Por otro lado, acá hay dos links para ver online la obra maestra Cromosoma 5 (o Cromosoma 3 si están en España).

http://www.youtube.com/watch?v=yAPrOMnO6kA&list=PL880845599E2A8D80

http://viooz.co/search?q=the+brood&s=t

Los mismos están sin subtítulos pero en cualquier momento conseguiremos los links para poder bajarlos. Mientras tanto los angloparlantes pueden disfrutarla (bueno, en el caso de Cromosoma 5 es un decir).

Ah si, y la foto del slider la hicimos amable para hacer honor a la amabilidad que (dicen) tiene este realizador. Además porque como veremos tantas escenas repulsivas nos pareció interesante al menos empezar así.

Cronenberg: calendario del curso abierto

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El curso online gratuito y abierto sobre David Cronenberg comienza el sábado 22 de febrero. Dictado por Hernán Schell, crítico y docente de Aprender a Ver cine. Las inscripciones continúan abiertas, así que hay tiempo para anotarse. En este post, presentamos lo que será el calendario del curso, con los días y temáticas que se irán abordando.